Noches de insomnia


De noche se retrasa el sueño y te vuelvo a recordar, quizás mientras el tiempo te trae de nuevo, quizás mientras pienso en tantas cosas…

Quizás duermes mientras yo siempre me quedo despierto de más, en ese espacio ausente de luz donde algunos pensamientos se quedan vigentes todavía hasta que quedó profundamente dormido.

Soñar para volverte tangible y extraviarme en vos, acortar tiempo y distancia, dormir bajo la influencia de tu voz, de tu cuerpo cálido, dulce delirio, pasión pendiente de nacer si acaso llegas por un tiempo breve otra vez…

San Salvador 28 de Agosto 2016

Llueve 


De noche aquí lejos de ti, la lluvia cae sin pedir permiso, una brisa fría saluda al momento y entonces te extraño. 

Extraño tu beso intenso, discreto al principio, evolutivo y nuevo, ese que supo antes que yo, amarme y dejarme en la boca una confesión.

Extraño tus ocurrencias y esa carcajada que llena la habitación de un día afortunado donde volver a vernos cambia el mundo.

Extraño tus celos a veces sin sentido, pero entiendo que al amar a veces es inevitable dejarlos vivir.

Extraño tus manos suaves y esa sensación que nace con un abrazo que es una fiesta de ternuras, porque estás ahí, atrapada en mis brazos.

Extraño el extasís de tu voz, de tu entrega fiel, de tus pasiones con mi nombre…

Llueve y en noches como éstas  lejos de vos, yo le platico a este silencio y le cuento que pronto voy a verte, no me hace caso, ignora mi emoción y entonces, imagino tu silueta aproximarse y me dejo llevar mientras la lluvia besa la noche y no te tengo…

San Salvador 21 Agosto 2016

Extrañarte


Del silencio de este momento cualquiera me viene el antojo de tu voz, de tu aroma, de tu mirada sincera…

Por ahora la distancia es una barrera temporal que me priva de tu beso, de tu caricia, de tu voz que mueve mi mundo y me da el antídoto contra la nostalgia

Te extraño de memoria, al despertar e imaginarte prisionera de mis brazos, mientras tu boca y mi boca escriben una canción apasionada con besos nuevos 

Ya estarás conmigo y será tu cercanía la alegría espontánea, no habrá tiempo, solo vos y ese festejo de volverte a encontrar y amarte de nuevo

El valor del presente 

Todo comienzo afectivo es una especie de apuesta, uno toma un boleto de ida y el corazón emprende la aventura.

Si las expresiones y detalles no faltan, el amor evoluciona, si dejan de estar o el disimulo sustituye al gesto afectuoso entonces el amor se apaga y el entusiasmo deja de vivir.

Nunca se sabe lo que sucederá, todos los resultados son distintos, varían de un corazón a otro, algunos tienen la fortuna de hacer que el presente valga la pena y se expresan el amor que sienten, sin pensar en un pasado que ya no existe, así lo disfrutan, así le dan sentido…

Amar es no mentir, es cuidar la verdad de un afecto , también es perdonar para seguir adelante con mejores mañanas y sentir que si algo cambia, es para mejorar por dentro.

El amor suele ser el presente, cada quien lo convierte en lo que quiere,  cada quien sabe la calidad de sus afectos…

Buenas noches…

Lo verdaderamente importante…

La importancia del tiempo y las experiencias que nos van cambiando la vida y nos van enseñando a ver a las personas con ojos mas humanos. Esta sociedad materialista vive de apariencias porque no tiene el valor de ser diferente, de ser auténtica, apostando a la sencillez y a la verdad sin falsas máscaras.

Así la tarde de este domingo caluroso, diciembre no ha sido como otros años, el cambio climático nos sigue pasando factura y solo nos resta vivir de recuerdos, de años donde las estaciones del año ya estaban calendarizadas magistralmente. Un año a punto de decir adiós, hay una especie de reflexión en cuanto a lo que hemos hecho o cambiado, las prioridades, nuestra forma de ver la vida.

Mas que un mejor trabajo o tener mas cosas materiales o un prestigio comprado para amigos efímeros, llena la vida, descubrirte valorando lo sencillo, cuidar lo que amas, darle tiempo a quien lo merece, corresponder a quienes cuando eras un fantasma te vieron, te escogieron y se quedaron a tu lado y te acompañaron durante dias grises. Esas personas que el destino escoge para alegrarte los dias, sin buscarlas, esas que llegan solas, sin un interés de por medio, solo esa confianza gratuita que es un halago que alegra el corazón, esas que te aceptan con tus cielos y tus infiernos, sin buscar modificarte nada.

Pensando en esas personas, las que llegaron y se quedaron, las que pueden llegar y cambiarlo todo, esas que descubrimos en una madurez que no pierde el buen humor y la picardía, pero que te llenan los dias de buenos momentos.

Quizás no sean muchas las personas de esta calidad humana, por eso obligatorio conservarlas cerca, porque el mundo tristemente está mas enfocado en figurar por mera apariencia y no por valores humanos de calidad, como el respeto o la solidaridad.

Un café, por ahora…

 

 

 

Encrucijadas

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A veces la vida te pone en lista de espera y la felicidad es una utopía que uno va queriendo hallar y romper los maleficios que retrasan la experiencia de alcanzarla.
Sobrevivimos los dias, nos quitarnos máscaras y nos encontramos luchando contra el infortunio, sucumbiendo a veces, perdemos la fe, ese vulnerable momento donde el desaliento juega con nosotros, nos roba la inspiración, la motivación y juega con nosotros.
Nos apetece el desánimo y la sonrisa es sólo una pantalla para esconder la tristeza, sin embargo y por fortuna, el calendario tiene en algún lugar la fecha de término de esa borrascosa experiencia, entonces, cuando llega, una pequeña euforia se apodera del momento y vuelve la sonrisa sincera, la paz en el corazón y se descubre que te volviste más sabio, que la vivencia heredò moralejas que atesorar, anotaciones de vida.
Así cerramos ciclos y cuando el tiempo pasa, quizás tomando un café una mañana cualquiera, recordás con agradecimiento ese momento, esa encrucijada, sazonas el café con un suspiro y celebrás haberlo superado, mientras el tiempo pasa y nos saluda en silencio.

Pensarte

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Ese impulso repentino de escapar de la tarde y escribir, buscar unos minutos para buscarte en la imaginación que te hace realidad mientras te ausentas, aquí donde puedo refugiarme, en estas emociones sueltas, en estas partes de mi.
Falta tu beso, lento y suave, ese que de amor platica, ese que lo confiesa todo y cuyo secreto conservo archivado en mis recuerdos, esos que vuelven a nacer para alegrarme si alguna vivencia malafortunada decide robarme la sonrisa, entonces, llegas, rescatas.
Sigo aquí, con esta particular forma de ser, esa que nadie entiende, quizás solo tú que me conoces bien, con esa paciencia que admiro, porque soy difícil, lo admito. ¿Qué sería de mi sino pudiera desahogar los silencios que me ahogan a veces, esos que hablan de ausencias y de volver a verte?
Quiero café y el tiempo en esta misiva se vence, seguiré por ahí esperando encontrar tiempo para traducir en papel lo que llegue espontáneo y me impulse a escribir, mientras sucede, te llevo junto a mi, aquí en el bolsillo de la camisa, pegada al corazón, como siempre…